Change The Game – Región Andina

El Colectivo Popular Guane y su apuesta por transformar Curití

 

 

Hay momentos en que una comunidad deja de esperar y decide actuar. Entre el 23 y el 25 de enero de 2026, en el Refugio Hostel de Curití, Santander, trece personas lo hicieron exactamente así.

Convocadas por el Colectivo Popular Guane, líderes y lideresas de San Gil, Curití y Pescaderito se reunieron durante dos días y medio con un propósito claro: formarse en incidencia política y construir un plan de acción para exigir la puesta en funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) del municipio de Curití.

No fue un taller más. Fue el punto de partida de una causa.

De la experiencia vivida al conocimiento compartido

El proceso comenzó con una pregunta tan sencilla como poderosa: “¿qué sabes hacer tú?” Antes de cualquier teoría, los participantes compartieron sus experiencias y habilidades. Ese reconocimiento mutuo reveló algo fundamental: esta comunidad ya tenía herramientas. Lo que necesitaba era un marco para potenciarlas.

A partir de ahí, la formación avanzó sobre los pilares clave de la incidencia: identificación de actores, construcción de mensajes estratégicos, tácticas de negociación y mecanismos de exigibilidad de derechos. Todo aplicado sobre el caso real: la PTAR de Curití.

Un plan construido con las propias manos

Al final del tercer día, el grupo no se fue con apuntes. Se fue con un plan de incidencia concreto: cronograma, responsables definidos, actores caracterizados y una táctica de negociación diseñada para el contexto específico de Curití.

La formación no terminó en comprensión. Terminó en producto. Y ese producto es hoy la hoja de ruta de una comunidad que sabe exactamente hacia dónde va.

Por qué importa apoyar procesos como este

Cuando una organización recibe acompañamiento de calidad, no solo aprende. Se transforma. El Colectivo Popular Guane llegó con una causa justay salió con la capacidad de defenderla ante los tomadores de decisiones.

Pero procesos así no ocurren solos. Requieren metodologías probadas, espacios de encuentro y recursos que los hagan posibles. El apoyo de aliados estratégicos es parte indispensable del ecosistema que permite que comunidades como esta pasen de la denuncia al diálogo, y del diálogo al cambio real.

Una comunidad que ya sabe hacia dónde va

El agua limpia no es un privilegio. Es un derecho. Y cuando una comunidad organizada decide exigirlo con estrategia y un plan en la mano, las probabilidades de lograrlo cambian.

El Colectivo Popular Guane ya tomó esa decisión. Y el municipio de Curití tiene en este colectivo un interlocutor que no va a dejar de insistir hasta que la PTAR funcione.

Porque las causas justas, cuando se organizan, se vuelven imparables.